• Hermana: Papá, ¿ya viste? ¡Tu hijo pesa 55 kilos! ¿No estás preocupado?
  • Papá: D: ¿Y tú cuánto pesas?
  • Hermana: 54 kilos.
  • Papá: ¡Pues claro! ¿No has escuchado hablar de la estandarización?